Si tu Mac está funcionando más lento de lo habitual, experimentas bloqueos o reinicios inesperados, podría ser un indicio de problemas con la memoria RAM. Afortunadamente, existen varias formas de diagnosticar el estado de la RAM y tomar medidas para solucionarlo.
Una de las formas más sencillas y confiables de verificar el estado de la memoria RAM es utilizando Apple Diagnostics. Para hacerlo, apaga tu Mac, enciéndelo y mantén presionada la tecla D hasta que aparezca la pantalla de Apple Diagnostics. Sigue las instrucciones en pantalla. Si se detecta un problema con la RAM, recibirás un código de error que podrás consultar en la web de Apple para determinar el siguiente paso.
El Monitor de Actividad permite evaluar el rendimiento de la memoria RAM en tiempo real. Para acceder a esta herramienta, abre Monitor de Actividad desde Aplicaciones > Utilidades, ve a la pestaña Memoria y revisa el gráfico de “Presión de memoria”. Si el indicador está en rojo, significa que la memoria está bajo una carga extrema. En este caso, podrías necesitar cerrar aplicaciones que consumen demasiados recursos o considerar una ampliación de RAM si tu modelo lo permite.
Para los usuarios más experimentados, Terminal ofrece comandos útiles para verificar el estado de la RAM. Abre Terminal desde Aplicaciones > Utilidades y ejecuta el comando “vm_stat” para ver información sobre el uso de memoria. Para liberar memoria inactiva, puedes usar “sudo purge” (se te pedirá ingresar tu contraseña de administrador).
Si deseas una evaluación más profunda de la RAM, puedes utilizar MemTest86, una herramienta diseñada para realizar pruebas exhaustivas en la memoria. Para usarla, descarga MemTest86 y crea un USB de arranque. Reinicia tu Mac y arranca desde el USB manteniendo presionada la tecla Option al encender. Ejecuta el test y revisa si hay errores en la memoria RAM. Si se detectan errores, puede ser necesario reemplazar los módulos de RAM en los modelos que lo permiten o acudir al soporte técnico de Mac.
Realizar un diagnóstico de la memoria RAM en tu Mac es un proceso sencillo que puede ayudarte a detectar problemas antes de que afecten gravemente el rendimiento de tu equipo. Usar Apple Diagnostics, Monitor de Actividad, Terminal o MemTest86 te permitirá identificar fallos y tomar medidas adecuadas para optimizar el funcionamiento de tu Mac.
Reparar una memoria RAM dañada en una Mac puede ser complicado, ya que en muchos modelos recientes está soldada a la placa lógica y no se puede reemplazar. Sin embargo, si tu Mac tiene módulos extraíbles (como algunas iMac o Mac Pro), puedes intentar diagnosticar el problema ejecutando Apple Diagnostics o probando con otro módulo compatible. Si la RAM es accesible, apaga la Mac, desconéctala, extrae los módulos y límpialos con una goma de borrar o alcohol isopropílico antes de volver a insertarlos.
Restablecer la NVRAM
Si el problema persiste, intenta restablecer la NVRAM (Opción + Comando + P + R) y el SMC según el modelo de tu Mac. Si tras estas pruebas la falla continúa, prueba con otro módulo de RAM, ya que en modelos con RAM soldada la única solución es reparar o reemplazar la placa lógica, lo que puede resultar costoso.
La NVRAM (memoria de acceso aleatorio no volátil) es una pequeña cantidad de memoria que tu Mac utiliza para almacenar ciertas configuraciones y acceder a ellas rápidamente. La PRAM (RAM de parámetros) almacena información similar, y los pasos para restablecerla son los mismos.
Las configuraciones que se pueden almacenar en la NVRAM incluyen el volumen del sonido, la resolución de la pantalla, la selección del disco de arranque, la zona horaria y la información reciente de pánico del kernel. La configuración almacenada en la NVRAM depende de tu Mac y de los dispositivos que uses con él.
Si experimentas problemas relacionados con estas u otras configuraciones, restablecer la NVRAM podría ser útil. Por ejemplo, si tu Mac arranca desde un disco distinto al seleccionado en las preferencias de Disco de arranque, o si aparece brevemente un icono de signo de interrogación antes de arrancar, es posible que debas restablecer la NVRAM.
Para hacerlo, apaga tu Mac, luego enciéndela e inmediatamente mantén presionadas las teclas Opción, Comando, P y R. Puedes soltar las teclas después de unos 20 segundos, durante los cuales tu Mac podría parecer reiniciarse.
En las computadoras Mac que reproducen un sonido de inicio, puedes soltar las teclas después del segundo sonido de inicio.
En las computadoras Mac que tienen el chip de seguridad T2 de Apple, puedes soltar las teclas después de que el logotipo de Apple aparezca y desaparezca por segunda vez.
Cuando tu Mac termine de iniciarse, es posible que desees abrir Preferencias del Sistema y ajustar las configuraciones que se restablecieron, como el volumen del sonido, la resolución de pantalla, la selección del disco de inicio o la zona horaria.
Estos pasos pueden ayudarte a solucionar problemas relacionados con la RAM y la NVRAM en tu Mac, optimizando su funcionamiento y asegurando un rendimiento estable.
La opcion de ampliar memoria RAM
Ampliar la memoria RAM en una Mac puede mejorar significativamente el rendimiento del equipo, pero no todos los modelos permiten esta actualización. Las Mac más recientes, como las MacBook Air y las MacBook Pro con chip M1 o M2, tienen la memoria soldada a la placa base, lo que impide su ampliación. Sin embargo, en modelos anteriores, como algunos iMac, Mac mini y Mac Pro, es posible realizar la actualización de manera sencilla y efectiva, siempre y cuando se sigan los pasos adecuados y se adquieran los módulos de memoria correctos.
El primer paso es verificar si tu Mac permite la ampliación de RAM. Para ello, haz clic en > Acerca de esta Mac y revisa la sección de memoria. Si aparece la opción “Instrucciones de actualización”, es probable que puedas cambiar la RAM. También puedes identificar tu modelo en la página de soporte de Apple para conocer la capacidad máxima y el tipo de memoria compatible. Es fundamental asegurarse de que los módulos de RAM sean del mismo tipo y frecuencia recomendados por el fabricante, para evitar problemas de compatibilidad o rendimiento.
Entre los modelos de Mac que permiten actualizar la RAM se encuentran los iMac de 27″ hasta el 2020, que cuentan con una compuerta trasera para acceder a la memoria. También los Mac mini hasta 2018 permiten el cambio de RAM desmontando la carcasa inferior. Los MacBook Pro hasta 2012 (sin pantalla Retina) y los MacBook hasta 2010 tienen ranuras para intercambiar la memoria. En el caso de los Mac Pro, la ampliación es más sencilla, ya que estos equipos están diseñados para facilitar el acceso a los componentes internos.
Para instalar la RAM, primero compra módulos compatibles en sitios confiables como Crucial o Kingston. Luego, apaga la Mac y desconéctala de la corriente. Abre la carcasa o la compuerta de memoria según el modelo, retira los módulos antiguos si es necesario e inserta los nuevos asegurándote de que encajen correctamente. Una vez cerrada la carcasa, enciende la Mac y verifica en “Acerca de esta Mac” que el sistema reconozca la nueva memoria instalada. En algunos casos, puede ser necesario restablecer la NVRAM o PRAM para garantizar un correcto funcionamiento.
Si tu Mac no permite la ampliación de RAM, existen alternativas para optimizar el rendimiento. Cierra aplicaciones que consuman muchos recursos, reduce los procesos en segundo plano y utiliza herramientas como CleanMyMac para liberar memoria innecesaria. Otra opción es utilizar memoria virtual a través de un SSD rápido, que puede mejorar el desempeño en tareas exigentes. En última instancia, si necesitas un aumento significativo de potencia, puede ser conveniente considerar la compra de un modelo más reciente con mayor capacidad de memoria.
Para los técnicos de soporte, es clave asesorar correctamente a los usuarios según el modelo de Mac que posean. Antes de recomendar una ampliación de RAM, verifica la compatibilidad y las especificaciones del equipo. Además, es importante recordar que en algunos modelos abrir la Mac puede invalidar la garantía, por lo que se debe proceder con precaución.